jueves, 15 de marzo de 2012

LOS GANADORES POSEEN TENACIDAD



El maestro Marcelino y su clase.


Por Modesto Lule msp
Twitter: @ModestoLule
Facebook: ModestoLuleZ

La lucha en la vida. Es nuestra historia, constantemente. Hoy, recordando un poco mi pasado y lo que es mi vida y mi vocación, me doy cuenta que muchas de las cosas que tengo no estarían aquí si yo no hubiera luchado. La misma vocación que tengo creo que no sería ya, de no ser por esos instantes de lucha que al principio parecían eternos, por lo difíciles que resultaban. Pero con el transcurso del tiempo, el esfuerzo es lo que da valor a las cosas.

Es muy claro que no pueden brotar plantas de la tierra sin antes sembrarlas. Y así mismo, no se pueden realizar grandes cosas en la vida si no se lucha, si no hay esfuerzo, sacrificio y entrega del todo por el todo.

Recuerdo ahora una anécdota. Cuando yo estudiaba la preparatoria tenía un maestro de matemáticas al que apodábamos “El delfín”, porque era muy inteligente, pero no le entendíamos nada. Su nombre era Marcelino. Un día, un compañero de clase, cansado de no entender nada de teoremas y ecuaciones, se atrevió a decirle en plena clase: -Oye Marcelino, no le entiendo nada a todo eso que nos dices. – ¿Como que no le entiendes nada?  Preguntó el maestro. -Pues sí, no le entiendo nada. Trato y trato de entender pero no lo consigo. Dijo el compañero.  -Ahí está el problema, que solo tratas. Si te empeñaras por aprender, lo conseguirías. Concluyó Marcelino.

Creo que eso mismo es lo que nos pasa a muchos con las actividades que realizamos todos los días. Solo “tratamos”. “Tratar” es solo intentarlo, es como hacer una mera prueba para ver si la podemos realizar. Pero puede que al final no haya ese empeño, esa lucha para llegar a conclusiones exitosas.

Se necesita más entrega de parte de cada uno de nosotros, se necesita tenacidad, porque: “Los ganadores nunca se rinden, y los que se rinden, nunca ganan” (Thomas Jackson).

La palabra tenacidad proviene del latín tenas, cuyo significado es asirse, prenderse de algo. Es la misma raíz de la palabra tenazas, la herramienta que nos auxilia para que podamos tirar o tomar de algo si requerimos cambiarlo de sitio o removerlo. La tenacidad implica asirse a una meta, voluntariamente, ignorar las distracciones, enfocarse a hacer lo correcto y permanecer fiel a la tarea que nos conducirá a la consecución de dicha meta.

Que nunca nos falte la tenacidad para poder alcanzar lo que tengamos en nuestra mente y en nuestro corazón, sin esperar que las cosas se den por sí mismas. Es cuestión de luchar en todo momento. Quien lucha adquiere la tenacidad tan importante para nuestra vida espiritual y moral. Sigamos luchando.
Hasta pronto.

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