miércoles, 18 de abril de 2012

Puede un cristiano católico donar los órganos del cuerpo?


Conozca los casos en los que no se puede y cuáles son los requisitos.


Por P Modesto Lule Zavala msp



La pregunta la hace una persona que tiene conflicto con sus familiares porque al fallecer en un accidente su hermano se dieron cuenta que había marcado en su licencia de conducir que donaba sus órganos si sufría un accidente. Los familiares se dicen católicos y dicen que donar los órganos no es bueno, ya que Dios nos dio a cada uno su cuerpo.


La Iglesia católica está a favor de la donación y el trasplante de órganos, siempre y cuando sean de buna calidad moral. Para esto se deben cumplir ciertas condiciones y ver cuáles son los trasplantes que la Iglesia no acepta.

Las condiciones son:

a)      Qué el donante otorgue libre y responsablemente después de haber sido informado.
b)      Que las garantías de éxito sea proporcionales para el donante y el beneficiario.
c)       Que el órgano sea doble o reponga. Ejemplo la Sangre.

Los trasplantes que no acepta la Iglesia los siguientes ya que pueden modificar la identidad de la persona:

a)      De un humano a un animal.
b)      De cerebros.
c)       De gónadas: órganos reproductores: en la mujer    los ovarios y en el varón los testículos.
d)      De tejido fetal.

El catecismo de la Iglesia católica en su número 2301 dice: “El don gratuito de órganos después de la muerte es legítimo y puede ser meritorio”. En su número 2296 dice específicamente: “El trasplante de órganos es conforme a la ley moral si los daños y los riesgos físicos y psíquicos que padece el donante son proporcionados al bien que se busca para el destinatario. La donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado como manifestación de solidaridad generosa. Es moralmente inadmisible si el donante o sus legítimos representantes no han dado su explícito consentimiento. Además, no se puede admitir moralmente la mutilación que deja inválido, o provocar directamente la muerte, aunque se haga para retrasar la muerte de otras personas”.

Los trasplantes de animales a humanos son válidos, ya que algunos organismos internos de los animales son similares a los seres humanos y pueden responder positivamente. Pero debe tener sus limitaciones ya que cuando no hay las seguridades necesarias para dicha intervención no se debe exponer la persona a dicho caso.

Los trasplantes son calificados de dos formas:
a)      Autoplástico: Traslado de tejidos de un lugar a otro del mismo organismo. Este es el caso más usado cuando hay quemaduras y se toman partes de la piel del mismo cuerpo y se traspasan al lugar quemado.

b)      Heteroplástico: Traslado de un órgano de un organismo a otro organismo, este puede ser de un humano a otro humano, y a este se le califica como HOMOPLÁSTICO, pero cuando se hace de un individuo de una especie a otra especie se llama ALOPLÁSTICO, aquí sólo es aplicable cuando se hace de un animal con características de organismos al del ser humano. También es llamado: XENOTRASPLANTE o TRASPLANTE HÍBRIDO.

Cómo católicos estamos llamados a conocer más de nuestra fe. No dejemos de consultar el catecismo y el derecho canónico cuando hay dudas.








Hasta la próxima.










3 comentarios:

coto dijo...

Muy buena la información. Dios ilumina la inteligencia del ser humano para mejorar tanto fisicamente a uno y espiriatualmente al otro al desprenderse de algo tan suyo como partes de su cuerpo. Siempre tenemos la oportunidad de ser generosos. Estamos echos para darnos.

CATALINA dijo...

gracias padre modesto por compartir sus conocimientos con nosotros y es bueno leer para saber cuando nos pregunten contestar sin temor a equivocarnos Dios lo bendice.

Figlio di Dio dijo...

Me parece perfecto esta informacion, gracias!