martes, 5 de junio de 2012

FIESTA DE CORPUS CHRISTI Y EL DÍA DE LAS MULAS


LA FIESTA DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO


El audio de este escrito en la parte de abajo


Por Modesto Lule msp
padremodestomsp@gmail.com
Facebook: ModestoLuleZ
Twitter:@ModestoLule


La fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, o como también se dice, la fiesta del Corpus Christi se celebra el siguiente jueves después del domingo de la Santísima Trinidad.

En este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.


Origen de la fiesta
Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad. Ella le hizo conocer sus ideas a y apariciones a Mons. Roberto de Thorete, el entonces obispo de Lieja, y a mucha gente y finalmente al Papa Urbano IV.


El obispo Roberto se impresionó favorablemente y, como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante en el siguiente jueves después del domingo de la Santísima Trinidad. Esta fiesta comenzó pues a celebrarse y al pasar de los años el Papa Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad. Luego, según algunos biógrafos, el Papa Urbano IV encargó un oficio -la liturgia de las horas- a San Buenaventura y a Santo Tomás de Aquino. El que quedo finalmente fue el de Santo Tomás: El Pange Lingua y el Tantum ergo Sacramentum. Dichos cantos se siguen utilizando en la actualidad.

En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad.

Un caso especial de aquellos tiempos.
En aquel tiempo había un sacerdote que había peregrinado desde el norte de Europa hasta Roma, porque comenzaba a dudar en que Cristo estuviera realmente presente en la hostia. Cuando regresaba a su ciudad de origen se detuvo en Bolsena, Italia, para celebrar con toda devoción la Santa Misa. A la celebración acudió gente de la población y todos fueron testigos de un milagro. Durante el momento de la consagración, cuando el sacerdote elevaba la hostia, de ella comenzaron a brotar gotas de sangre que cayeron sobre el mantel del altar. Algunos de los presentes se acercaron al sacerdote pensando que la sangre había salido de alguna herida pero pudieron constatar que la sangre surgía de la hostia consagrada.

Afortunadamente el Papa Urbano IV se encontraba cerca de la población y pudo acudir para constatar el portento. La hostia fue consumida en comunión pero, el pequeño mantel fue llevado por el Papa a la ciudad de Orvieto y se conservó en un relicario que se puede visitar hasta el día de hoy.

Ese milagro también influyó para que el Papa Urbano IV decidiera instituir una fiesta que recordara la presencia real y verdadera de Cristo en la hostia consagrada, en el Santísimo Sacramento. 

¿Por qué se le llama a este día el día de las mulas?
Con la llegada de los misioneros a tierras mexicanas, en el siglo XVI, se comenzaron a celebrar todas las fiestas del calendario litúrgico, incluyendo la del Corpus Christi que se llevaba a cabo con toda solemnidad. A ella acudían citadinos y fuereños. El virrey y la aristocracia lucían sus mejores galas y monturas. Los hombres humildes estrenaban calzón de manta y sombrero mientras las mujeres lucían blusa bordada, cabello trenzado y collares con cuentas de vidrio. Quienes llegaban de lejos traían sendos burros cargados con huacales, con las ofrendas del diezmo y los alimentos necesarios para el viaje. La presencia de estos animalitos hizo que los habitantes de la ciudad le llamaran el “Día de las mulas”.  


La fiesta se sigue celebrando el jueves siguiente a la fiesta de la Santísima Trinidad pero, los adultos visten ya según la moda. Sólo los niños continúan vistiendo ropas típicas, calzan huarache y cargan huacales. Ellos lucen bigote pintado, ellas trenzas de estambre. Las mulas de hojas de maíz o barro recuerdan la presencia de antaño de los animales de carga. También recuerdan aquel milagro con que San Antonio de Padua comprobó ante una mula que Cristo estaba realmente presente en la hostia.



En un pueblo con humor como el de México, no puede faltar ese día la clásica felicitación a quienes se comportan como verdaderas “Mulas”.



El audio de este escrito lo puedes escuchar en esta dirección: 
http://padremolleto.blogspot.mx/2012/06/origen-de-la-fiesta-de-corpus-christi.html

Para escuchar y descargar.



Hasta la próxima.





3 comentarios:

Ailyn dijo...

Y yo que pensaba que las autoridades anticristianas habían hecho esta que me parecía absurda celebración de las "mulas".. De todos modos aún creo que algo haya de eso. No me agrada que sea exactamente el mismo día de tan solemne Fiesta Corpus Christi.
saludos Padre Modesto.
Dios le bendiga.

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

EL DIA DE LAS MULAS

Católica religión,
Pascua, la Resurrección,
sesenta días han pasado,
del calendario marcado.

¡Vamos tempranito a misa!,
amor, corazón, de prisa,
Jueves de Corpus llegó,
sufrimientos relegó.

Es el día que más disfruto,
el trabajo ya dio fruto,
recibamos sus “primicias”,
festejemos, mil albricias.

A Dios, llevemos ofrendas,
cumplamos sus encomiendas,
sigamos la procesión,
la fiesta, la tradición,

Bendito día de las mulas,
especiales, las más chulas,
de hoja de maíz reseca,
artesanía que no peca.

Con barro fresco, lozano,
obra fiel de un mexicano,
que se compra en los mercados,
en los tianguis afamados.

Cuatro palos para afuera,
no de madera cualquiera,
sostienen tierno animal,
muy terco pero, . . . formal.

Mulas tenaces, cargueras,
en las sendas, las primeras,
portando sillas divinas,
adornadas, diamantinas.

Cargan las lúcidas flores,
de perfumados olores,
rítmico vaivén, costados,
llevan preciosos atados.

Cajas de tablas, huacales,
enjarrados los mezcales,
miro cestas tamaleras,
también cucharas moleras.

Comales, cazuelas varias,
metates, jícaras parias,
hondas ollas frijoleras,
tinajas que son pulqueras.

Tienen brida, usan rienda,
así necedad se enmienda,
un hilo les guía el camino,
pender será su destino.

Acémilas, regalemos,
nuestro “folclor” reforcemos,
fomentando las costumbres,
se olvidan las pesadumbres.

Vistamos a nuestras niñas,
con faldas, con blusas finas,
moño, trenza a la cabeza,
reboso, collar turquesa.

Huaraches, gabán, divinos,
ataviemos bien los niños,
paliacate, ropa manta
y sombrero paja santa.

En cultura popular,
las mulas hay que adorar,
por siempre, serán eternas,
pues tienen almas fraternas.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 04 de junio de 2015
Dedicado a mis “mulitas” preferidas: Samantha Ramos Hernández y Marijose Rodríguez Ramos
Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

coto dijo...

Acá en Chile (Chillán) se celebra el día domingo, en algunos lugares se hace una pequeña adoración al Santísimo después de misa, pero no tiene el realce que les dan por allá. Creo que en verdad la gente no conoce ni entiende sobre Corpus Christi y muchos menos de adoración, pero estamos preparando todo para se le sea un domingo del Cuerpo y Sangre de Cristo y se tome consciencia de que es una fecha muy destacada dentro de la Iglesia.