jueves, 5 de julio de 2012

CUARTO MANDAMIENTO



HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE

Por P. Modesto Lule msp
padremodestomsp@gmail.com
Twitter: @ModestoLule

                                EL DOCUMENTO DE EXPULSIÓN.
La policía llegó a la calle indicada. Bajaron los elementos reportando al mismo tiempo por radio que habían llegado. Otras cuatro patrullas se estacionaron detrás de la que había llegado. Tocaron la puerta gritando que abrieran. Una anciana que se sostenía en una andadera para adultos abrió sorprendida.
Le preguntaron su nombre y al decirlo confirmaron que era la persona que buscaban. De inmediato le mostraron un documento y abrieron paso los demás policías entrando a la casa. Comenzaron a sacar sus cosas una por una. La anciana pedía explicaciones. Una mujer oficial le leía un documento. La anciana fue expulsada de la casa en la que había vivido 69 años. Días antes uno de sus hijos la había visitado con el pretexto de saludarla y de hacerle firmar unos papeles con el propósito de buscarle un seguro para cuando recayera por sus innumerables enfermedades. Nunca supo que lo que firmaba era una carta poder donde cedía la propiedad al portador de aquellos documentos. Ahora ese mismo hijo había mandando a la autoridad para que sacasen a su madre de ella. Se había cometido un robo despiadado.

FELIZ DÍA DE LAS MADRES.
Petrita una señora de 65 años se encontraba en la cocina moviendo la cuchara en la cazuela de mole que preparaba. Javier, uno de sus hijos entró, la saludo de beso y le preguntó que si ya pronto estaba la comida. Ella respondió con una sonrisa que no se tardaría. Javier salió enseguida de la cocina al mismo tiempo que entraban sus hermanas Sonia y Alejandra. –Mami, le dijeron saludándola de beso. –Ya llegamos. –Vinieron algunos familiares de Roberto, espero y no te moleste, dijo Sonia. –Tu siempre cargando hasta con los suegros, le recriminó Alejandra. – ¿Pues que tiene? Dijo Sonia al mismo tiempo que metía su dedo a la cazuela con mole. –Abuelita, abuelita, gritaron unos niños al mismo momento que entraban a la cocina. –Te trajimos un pastel abuelita, dijeron los niños al unísono. –Te deseamos muchos diez de mayos más abuelita. –Oye mamá, ¿y a que hora está la comida? Dijo Sonia. –Me muero de hambre y Roberto y yo pensamos ir al cine. Queremos también dejarte los niños. Tú sabes, me quiere festejar por ser 10 de mayo. ¿Si puedo dejarte los niños verdad? ¿Anda, di que si? ¿Si? –Está bien, dijo Petrita. –Bravo, gritaron los niños al mismo tiempo que salían corriendo de la cocina. – ¿Y Carlos donde anda mamá? Preguntó Alejandra. –Pues ya sabes, para qué preguntas, dijo Petrita. –Ese Carlos nada más haciendo sufrir a mamá. Hasta que no le pase otro accidente por andar de borracho. –Tan grande que está, dijo Sonia, y ni así respeta a mi madre. 

CONCLUSIÓN.
Podría seguir con muchas más historias donde se ve reflejado el ambiente particular de algunas familias que he conocido en mi corta vida como misionero. Hijos que no han comprendido lo que es la palabra honrar a los padres. Peor aun, abusan de ellos. Hijos sin conciencia ni responsabilidad arrojados a sus caprichos e intereses. Honrar a tu padre y a tu madre, son las palabras respetuosas y las acciones que resultan de una actitud interna de estima, de amor, de gratitud por todo lo que hicieron por ti. Y si no te dieron lo mejor, y fue todo lo contrario, recuerda que tú no debes pagar con la misma moneda. Dios nos dará a cada uno algo por nuestras propias acciones. Aun es tiempo de hacer la diferencia.


Hasta pronto.



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3 comentarios:

coto dijo...

En realidad mi mamá nunca fue afectiva, nunca nos dio un beso ni a mi ni a mis hermanos, aunque su preferencia siempre fue por los hombres y lo hacía notar. Con el tiempo le di gracias a Dios porque, me hizo darme cuenta, que ella expresaba todo su amor en tener listos nuestros alimentos, siempre calentitos sabrosos, exquisitos en esa mesa grande, donde todos nos reuníamos a saborear sus comidas. Yo amo a mi madre, es distinta a mi, de tanto admirarla como cocinaba me dejó ese don dejar la comida muy sabrosa por amor.

jenny dijo...

mi mamam siempre estubo pendiente de nosotras a que nos esenaramos a cocinar aser todos los demas queaceres efue muy poco carinosa en nuestra nines mas vien aora que ya somos grandes y ya estamos casados todos es mas carinosa pero en fin fue una buena mama y aun lo sigue siendo mil gracias mama x tu paciencia y amor

Jose A. Zarate dijo...

Éxodo 20:8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo.