martes, 2 de octubre de 2012

Los 10 pasos para vivir el año de la fe


Unas recomendaciones para toda la vida

Compilado por P. Modesto Lule msp



El Presidente de la Comisión para la Evangelización y la Catequesis de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, Mons. David Laurin Ricken, propuso diez sencillos consejos para vivir el nuevo Año de la Fe, que comenzará a partir del próximo 11 de octubre y estará dedicado a la Nueva Evangelización. Yo sinceramente, estos 10 pasos los recomiendo para toda la vida de un católico. No hay que verlos simplemente útiles para el año de la fe, y como suele suceder muchas veces, pasado el año se olvida todo.


El objetivo de este Año, es reforzar la fe de los católicos y acercar al mundo a la fe mediante el ejemplo.

Ahora pues vamos a mencionar cada uno de los pasos agregando algo de nuestra cosecha para ponerle un toque más a nuestro estilo.

1ro: Participar en la Misa: lo primero es participar en la Santa Misa para vivir un encuentro personal con Dios, del modo más inmediato, "Una participación regular en la Misa refuerza la propia fe a través de las Escrituras, el Credo, las oraciones, la música sagrada y la homilía. Claro está, recibiendo la Comunión y formando parte de una comunidad de fe".

2do: Acudir a la confesión: "Los católicos reciben fuerzas y profundizan su fe celebrando el sacramento de la Penitencia y la Reconciliación", y la Confesión "llama a volver a Dios, a expresar el dolor por las caídas, y a abrir nuestra vida a su infinita misericordia. La confesión nos renueva y nos devuelve la gracia para poder seguir caminando con paso firme en este peregrinar hacia la tierra prometida.

3ro: Conocer más la vida de los santos: Conocer la vida de los santos ayudará a los fieles a tener ejemplos válidos de cómo vivir una vida cristiana, a través de diferentes formas como la docencia, el trabajo misionero, la caridad, o la oración, y tratando de agradecer a Dios en las acciones y decisiones de común de la vida cotidiana. Recuerde que la Iglesia presenta a los santos para que el bautizado tenga más ejemplos de vida cristiana, y constatar que a pesar de todos los problemas en esta vida se puede seguir caminando, hasta llegar a la santidad.

4to: Leer la Biblia cada día: Este sería otro paso, porque ofrece un acceso directo a la Palabra de Dios y narra la salvación de los hombres, "no se puede prescindir de la Biblia para un sano crecimiento durante el Año de la Fe". Y claro está, que no sólo se debe leer, porque una cosa es leerla, también hay que reflexionarla para que la Palabra llegue al corazón de la persona y produzca esa transformación de vida que servirá para dar a conocer el Reino de Dios en la tierra. Yo recomiendo que se lleve la Biblia a la misa para que se sigan las lecturas y también recomiendo que se hagan círculos de Biblia en sus hogares con alguien que conozca de ella para guiar y enseñar el mensaje de Dios.

5to: Conocer los documentos del Concilio Vaticano II: Es recomendable leer los documentos del Concilio Vaticano II -del que se celebra este año su 50 aniversario-, para llevar adelante su trabajo de renovación en el campo de la celebración de la Misa, del papel de los laicos, del ecumenismo y en el diálogo interreligioso. Hay que reconocerlo, después de estos 50 años no se ha aplicado toda la riqueza que el Concilio nos dio. Y aun así, muchos todavía piden una renovación, un cambio, cuando aún no hemos gastado, desgastado todo el parque, por así decirlo, que ese segundo Concilio nos regaló.

6to: Estudiar el catequismo: Otro punto fundamental, es leer el Catecismo de la Iglesia Católica, que desde hace 20 años recoge en un solo volumen los dogmas de fe, de la doctrina moral, de la oración y de los sacramentos de la Iglesia Católica, y sirve como "un verdadero recurso para crecer en la comprensión de la fe". Es triste saber que hay muchos católicos que piensa que el catecismo de la Iglesia es solamente lo que se nos dio cuando se nos preparaba para la primera comunión, pensamos que todo estaba en aquel pequeño libro de 10 hojitas con la portada de un ángel. Ahora los jóvenes no pueden decir que eso es aburrido ni complicado, para ellos se han sacado versiones especiales donde se comparte la doctrina, ahí tenemos el YOUCAT, un catecismo especial para jóvenes. Hay que buscarlo y reflexionarlo en comunidad.

7mo: Hacer voluntariado en la parroquia: Participar en la parroquia también puede ayudar a vivir en plenitud el Año de la Fe, porque éste "no puede limitarse al estudio y su reflexión", y para que "los carismas de todos ayuden a construir la comunidad". Un ejemplo puede ser, participar en el coro parroquial, en la liturgia, proclamar las lecturas en misa,  dar catecismo, llevar despensas a los más pobres, ayudar en el aseo de la iglesia o pintarla, repararla, e incluso ayudar a construir una nueva capilla.  La parroquia tiene muchas necesidades, no solamente materiales, sino también de evangelización y podemos integrarnos para ayudar a ello, claro está que debemos primero prepararnos para compartir, ya que no podemos dar lo que no tenemos. 



8mo: Ayudar a los necesitados: "La Iglesia pide a los católicos hacer donaciones de caridad y socorrer a los más necesitados durante el año de la fe, porque en el pobre, en el marginado, y en el vulnerable, se encuentra Cristo personalmente". Podemos llevar despensas el domingo en misa, también ropa o medicinas. Siempre tenemos algo que muchas veces no aprovechamos, no tanto que no utilicemos, sino más bien que no le damos el uso debido y en otro lado se le puede aprovechar mejor. La caridad debe resplandecer en todo aquel que lleve a Cristo en su corazón y ayudando a los más desprotegidos estaremos ayudando a un hermano.

9vo: Invitar a Misa a los amigos: Invitar a los amigos y conocidos a asistir a Misa, "una invitación personal puede realmente marcar la diferencia para alguno que se haya alejado de la fe o se sienta un extranjero dentro de la Iglesia. Todos conocemos a alguien así, por lo que es hermoso llevarlos e invitarlos amigablemente". Todo un reto si nosotros somos de aquellos que casi no vamos o nos cuesta mucho esfuerzo moral. Hay que no solo invitarlos a misa, sino buscar cómo explicar todo lo bello que tiene la celebración Eucarística. Para ampliar más la información al respecto, les recomiendo ver la película EL GRAN MILAGRO, una película sumamente bella y enriquecedora para todos los católicos. Ahí nos podemos ver reflejados, pero también vamos a poder ver todo de lo que muchas veces nos perdemos por comportarnos pasivamente. 

10mo: Encarnar las Bienaventuranzas: Por último, encarnar las Bienaventuranzas en la vida diaria, para crecer en la humildad, la paciencia, la justicia, la misericordia, la transparencia y la libertad. Las bienaventuranzas "son precisamente el ejemplo de fe vivida que acerca al Año de la Fe". Sería bueno, reflexionar cada una de ellas, pero el tiempo es corto en estos espacios del podcast, por eso les sugiero que vayan al Evangelio de San Mateo (5, 3-10) 



 Hasta la próxima.

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