miércoles, 21 de noviembre de 2012

Que dice la Biblia sobre las malas palabras y las groserías?. Podcast y escrito


Por P. Modesto Lule Zavala msp


Abajo del escrito la dirección del audio



Son conocidas como malas palabras, groserías, palabras altisonantes, leperadas, vulgaridades, insultos y en algunos lugares como carnes. Son diferentes formas de dar a conocer aquella palabra que señala de manera despectiva un acto, persona o cosa. Con frecuencia la mala palabra se refiere a la sexualidad, a los progenitores, apariencia, discapacidades físicas o a las capacidades mentales de la persona. 


Lo ofensivo también puede estar en la intensión, con esto no excuso a los que se amparan en la formula graciosa y se justifican con ella. Al decir intensión es en el concepto que se tiene en dicho lugar una palabra de uso común ya sea para un país, una cultura. Es muy común en los países de Latinoamérica que tienen un mismo idioma tener diferentes acepciones de una palabra, pero con un sentido en ocasiones antagónico.

Las malas palabras no deben ser utilizadas de ninguna manera. Cierto es que muchas veces pueden salir cuando la persona se encuentra irritada y no tiene dominio de sí. Cuando esto suceda hay que dejar pasar el tiempo para que se calmen los ánimos y pedir perdón. Este tipo de palabras regularmente son pronunciadas por complejo o para llamar la atención. En cualquiera de los casos un cristiano nunca debe mencionarlas. Hace poco una persona me escribió contando que un integrante de la Iglesia había dicho que él era de mente abierta y no era escrupuloso, por lo mismo pedía que los demás fueran de amplio criterio para no juzgarlo a la ligera, ya que el caso ameritaba decir esas palabrotas. No hay ningún caso que amerite decir, ni pensar palabrotas, porque somos hijos de Dios y debemos comportarnos como tal. La Biblia dice: «El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca.» (Lc. 6, 45) Las groserías siempre se aprenden en un lugar y con un tipo de personas. Lo importante es ser sabio y buscar la forma de cambiar el ambiente para que este no te cambie. «Los malos compañeros echan a perder las buenas costumbres.» (1 Cor. 15, 33).

A continuación quiero decir un discurso tomado literalmente de la Palabra de Dios. Alguien podrá decir, es que el padrecito ya  no quiere que digamos malas palabras, pero no es que yo no quiera, Dios es quien lo señala en su Palabra. Las siguientes citas bíblicas son claras y sencillas. «Ustedes deben portarse como corresponde al pueblo santo: ni siquiera hablen de la inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o de avaricia. No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, porque estas cosas no convienen; más bien alaben a Dios.» (Ef. 5, 3-4)  «Su conversación debe ser siempre agradable y de buen gusto, y deben saber también cómo contestar a cada uno.» (Col. 4, 6) «No digan malas palabras, sino sólo palabras buenas que edifiquen la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen.» (Ef. 4, 29) «Pero ahora dejen todo eso: el enojo, la pasión, la maldad, los insultos y las palabras indecentes.» (Col. 3, 8) 
«Deben renovarse espiritualmente en su manera de juzgar, y revestirse de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se distingue por una vida recta y pura, basada en la verdad.» (Ef. 4, 23-24) «Y yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado. Pues por tus propias palabras serás juzgado, y declarado inocente o culpable.» (Mt. 12, 36-37)

Como ya hemos visto y escuchado en la Palabra de Dios, encontramos corrección a nuestra manera desviada de actuar. Seamos coherentes y busquemos siempre actuar como hijos de Dios.




 En esta dirección podrás escuchar el audio de este artículo:



Hasta la próxima. 

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Gracias y que Dios te bendiga.

Hasta la próxima.


14 comentarios:

Marcos Cedillo dijo...

Gracias por estas publicaciones,ellas me ayudan a formar a mis hijos en la Fe

Edith Esquivel dijo...

Son las malas palabras único lenguaje vivo
en un mundo de vocablos anémicos.
Octavio Paz

Edith Esquivel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juanito Alegria dijo...

Si estando confesado, se me sale decir una mala palabra sin pensarlo (por costumbre) aun puedo comulgar?

Yaya dijo...

Yo me encontre con este bloq, gracias a Dios. Realmente, en America del Sur, el vocabulario zoes es terriblemente ofensivo.

Quien creyera que en America del Norte, se escucha mucho menos, aunque tenemos a los famosos cantantes que promueven esta conducata tan desagradable.

A mi me tiene sin cuidado que por ahi, cualquier escritor, actor, comico, etc las pronuncie. No merecen mi respeto, dado que la lengua es la vida y la muerte. Mi padre era enemigo de estos vocablos y si alguna ocacion habiamos escuchado en el colegio y por ser super comicos nos habiamos atrevido a pronunciarlas, con un simple firme comentario, solia decir, es la ultima vez que dices esto, en esta casa estas vulgaridades no!
Hoy en dia los padres de familia aplauden y celebrant, es mas son los instigadores de estas palabrotas, colocando mal ejemplo y maldciciones en sus hijos.
Muchas gracias y bendiciones.

Jonás Alberto Huacota dijo...

Waoo..muchas gracias...por la ayuda.
QDTB MUCHO

Edgar Arrivillaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Edgar Arrivillaga dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alejandra hernandez dijo...

Gracias esto es lo que estaba buscando para dos amigos que tienen muy mal vocabulario DLB

Julieta Díaz dijo...

Gracias a Dios por el ministerio que le ha dado porque con él contribuye a edificar en nosotros el pueblo, la santidad y una vida recta agradable al Señor... mi aporte es que en momentos de euforia o enojo, podemos también buscar palabras alternativas como Caramba, etc. y aún mejor, expresiones como la que ha usado mi madre toda la vida en momentos de enojo: bendiro sea Dios!!! pero con el tono con que lo decía, ya con eso entendiamos que la situacion habia llegado al colmo.

Ana Karen Cervantes Ruiz dijo...

¿que versión del a biblia utilizas ??

fernando santamaria dijo...

Padre: He sabido que la frase de San Pablo en 1Co15,33: "Los malos compañeros hechan a perder las malas costumbres", no es un proverbio sino parte de lo que escribio el poeta Menandros. ¿Sera cierto?

San Pablo fue un erudito y dominaba el griego, por lo que no me resulta nada raro que haya tenido que estudiar a los grandes pensadores griegos como Socrates,Platon, Aristoteles que gran influencia tuvieron siglos antes de Cristo.

fernando santamaria dijo...

Quise escribir "las buenas costumbres"

sergio mata dijo...

me gusta mucho estos artículos por que enriquece nuestro vocabulario y nuestra Fe en JESUCRISTO JESÚS