martes, 2 de abril de 2013

El homosexual, el acto homosexual y la Iglesia católica. Podcast y escrito.





Por p. Modesto Lule msp
padremodestomsp@gmail.com

Abajo la dirección para escuchar el audio


En cierta entrevista para un programa de radio donde preguntaban sobre los homosexuales y lo que pensaba la Iglesia católica sobre ellos, entro una llamada de un supuesto homosexual que me pedía que no lo condenara y que hiciera oración por él. La persona por tener la condición de atracción al mismo sexo no se condena.


Hay que hacer la diferencia entre homosexual y acto homosexual. Algunos llegan a decir que el homosexual ya está condenado al infierno, lo cual es una mentira. Otros dicen que la Iglesia católica discrimina al homosexual y lo rechaza, lo cual es otra mentira. Hay que evitar en todo momento revolver las cosas.

El catecismo de la Iglesia Católica describe al homosexual como aquel que «experimenta una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo»  (CIC 2357) la Iglesia se refiere pues a los homosexuales como personas que sienten atracción hacia individuos del mismo sexo, de manera que el énfasis se pone en que son «personas», no en que son «homosexuales».

Es importante distinguir entre personas homosexuales y actos homosexuales. La gente que siente atracción hacia personas del mismo sexo son personas como los demás. Son seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios, e hijos de Dios como los demás. Amados por Dios y redimidos por Jesucristo, también están llamados a gozar de la vida eterna con Él en el cielo. Poseen la misma dignidad que todos y se les debe tratar con el mismo respeto que a cualquier persona.

Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. El catecismo señala que deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza.

La Iglesia desaprueba los actos homosexuales. Estos son inmorales, como lo son también los actos correspondientes a una sexualidad desordenada, como la fornicación o adulterio.

La Biblia está llena de sentencias contra estos actos de inmoralidad. La Biblia dice: « ¿No saben ustedes que los que cometen injusticias no tendrán parte en el reino de Dios? No se dejen engañar, pues en el reino de Dios no tendrán parte los que se entregan a la prostitución, ni los idólatras, ni los que cometen adulterio, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los que roban, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los ladrones». (1Cor. 6, 9-16) El catecismo señala que «los actos homosexuales son contrarios a la ley natural y por lo mismo cierran el acto sexual al don de la vida». (CIC 1357)

Las personas que sienten atracción hacia personas de su mismo sexo están llamadas a vivir la castidad en la abstinencia, como todas las personas solteras. Hay que recordar que también pueden acercarse al sacramento de la reconciliación toda persona cuando hayan caído en su debilidad. Este sacramento nos ayuda para levantarnos y seguir caminando rumbo a la santidad.


Si sufres por una tendencia homosexual debes saber que Dios te ama. Dios conoce tu lucha. La Iglesia no te rechaza sino que te ama y por eso enseña la verdad y ofrece el poder de Cristo para sanarte. Todos los humanos necesitamos ser sanados de alguna tendencia. Mientras tanto Jesús nos da la gracia para llevar la cruz. Ten confianza en Jesús. Quien persevera en Él triunfa con El. No esperes resultados sin perseverancia. Apártate de la ocasión del pecado. Aun en medio del sufrimiento se puede ser feliz si vives castamente. Necesitas alimentarte de Cristo en el seno de la Iglesia: Eucaristía, confesión frecuente, servicio al prójimo, formación, hermandad. Todos estamos llamados a la santidad. Para eso la Iglesia católica ofrece ayuda a las personas que tienen la condición de atracción al mismo sexo. Igual para los familiares de personas con condición de atracción al mismo sexo la Iglesia ofrece ayuda.

Si tú eres una persona con esta condición o eres familiar de alguien con esta condición te pido pongas mucha atención y apuntes las siguientes dirección y correos electrónicos para solicitar ayuda profesional y espiritual. La dirección de la página es: www.courage-latino.org y www.tiempodeevangelizar.com Puedes escribir a este correo donde alguien te responderá atentamente y de manera confidencial: misericordia-infinita@hotmail.com

Con todo esto puedo decir que un homosexual no es rechazado en la Iglesia católica. Lo que se rechaza son los actos desviados y no solamente del homosexual sino también del heterosexual.

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Gracias y que Dios te bendiga.

2 comentarios:

coto dijo...

Otro problema es que las tendencias progresistas mal entendidas por personas sin formación espiritual o religiosa, confunden a estos hermanos, los alejan de Dios de la Iglesia de Cristo, impidiéndoles ver su pecado e incentivando a otros a lo mismo. Nos tratan de cerrados de mente. La plena libertad está en seguir los mandatos de Dios con la ayuda de Él y de su Iglesia. Dios tiene el poder de liberar y sanar para vernos felices.

Amelia Cervantes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.