jueves, 30 de enero de 2014

El impacto de la pornografía en el cerebro.



Compilación por P. Modesto Lule Zavala msp


El porno estimula en un plazo muy corto la segregación de dopamina. Cada vez hay más pruebas científicas que sostienen esta idea. La escritora Naomi Wolf dice: “Hace seis años, escribí un ensayo titulado El mito del porno, en el que señalaba que los terapeutas y consejeros sexuales estaban comenzando a asociar el incremento del consumo de pornografía en los hombres jóvenes con un aumento de casos de impotencia y eyaculación precoz en ese mismo grupo de edad. Se trataba de jóvenes saludables sin patologías físicas ni psicológicas que pudieran justificar una disfunción sexual.

La hipótesis de los expertos es que la pornografía está insensibilizando de forma progresiva la sexualidad de esos hombres. Dados los efectos de esta insensibilización en la mayoría de los sujetos masculinos, los investigadores descubrieron que estos necesitaban unos niveles superiores de estimulación para conseguir el mismo nivel de excitación. Los expertos que entrevisté por aquella época especulaban con que el uso del porno estaba “insensibilizando” a jóvenes saludables hacia el atractivo erótico de sus propias compañeras.

Desde entonces se han ido recogiendo datos sobre el sistema de recompensa cerebral con el fin de explicar este cambio con mayor concreción. Hoy día sabemos que el porno estimula en un plazo muy corto la segregación de dopamina en el cerebro, lo que afecta al humor, provocando una sensación de bienestar que perdura una o dos horas. El circuito neuronal que se produce es idéntico al de otros estímulos como el juego o la cocaína.

El potencial adictivo es también idéntico: así como los jugadores y los consumidores de cocaína pueden volverse compulsivos, y necesitan jugar o esnifar cada vez más para conseguir segregar la misma cantidad de dopamina, los que consumen pornografía pueden llegar a engancharse a esta. De la misma manera, como sucede con otras sustancias de recompensa, tras el estímulo de dopamina el consumidor se siente deprimido, irritable, ansioso y deseoso de conseguir la siguiente dosis. Hay nuevas evidencias, descubiertas por Jim Pfaus, de la Concordia University de Canadá, que apuntan a que la desensibilización podría afectar también a las mujeres.

Este efecto de la dopamina explica por qué el porno tiende a ser más y más duro: las imágenes sexuales comunes han perdido finalmente su poder, llevando a los consumidores a necesitar nuevas imágenes que rompan tabúes de otros tipos con el objetivo de alcanzar la misma satisfacción. Además, algunos hombres (y mujeres) tienen lo que se denomina “agujero de dopamina”. Sus sistemas de recompensa cerebral son menos eficientes, lo que les predispone a convertirse en adictos a un porno cada vez más extremo con mayor facilidad.

Como con cualquier adicción, resulta muy complicado, por razones neuroquímicas, dejar de tener comportamientos (incluso muy autodestructivos) que permitan obtener más dopamina. ¿Podría ser por este motivo por el que hombres que en el pasado podían mantener sus affairs a puerta cerrada no pueden ahora resistir el impulso de mandar un mensaje de móvil que sea incluso autoincriminante? Si esto es así, no es que algunos hombres sean demonios o amorales, sino adictos que han perdido el control sobre sí mismos.

Esto no quiere decir que no sean responsables de sus conductas. Pero podría tratarse de un tipo diferente de responsabilidad: la de comprender el poderoso potencial adictivo del uso de la pornografía, con el fin de recibir orientación psicopedagógica o medicación si la adicción comienza a afectar a la pareja, a la familia, a la vida laboral o al propio juicio.

Por ahora, existe un modelo efectivo y detallado para desenganchar a los adictos al porno y restituirles a un estado mental más equilibrado, en el que estén menos expuestos a la merced de sus obsesiones. Comprender cómo la pornografía afecta al cerebro y causa estragos en la virilidad masculina permite hacer mejores elecciones en lugar de llegar a un estado de autodestrucción sin fin o a una reacción de rechazo colectiva, en una sociedad cada vez más adicta a lo extremo”.

COMPLEMENTO
¿Qué es lo que hace que la pornografía sea potencialmente adictiva? Los médicos a menudo describen las adicciones como una enfermedad médica de recompensa y motivación de los circuitos del cerebro. Las drogas adictivas secuestran este circuito que normalmente es para las cosas que nos dan placer (como la comida y el agua). Las metanfetaminas, la cocaína, y la heroína actúan directamente sobre este sistema neuroquímico y lo perturban de tal manera que los placeres normales (esto es, comer y beber) pierden su atractivo, y lo único que importa es consumir la droga.

Las adicciones tienen tres componentes principales:
1.    Un deseo o preocupación por la sustancia.
2.    La incapacidad de detenerse.
3.    La utilización progresiva de la sustancia a pesar de las consecuencias negativas. La adicción con frecuencia incluye ciclos de recaída y remisión. Sin tratamiento, la naturaleza progresiva de la adicción puede destruir a la persona en lo social, económico, físico, y espiritual.

Para algunos hombres, su relación con la pornografía es adictiva (tiene los tres aspectos de una adicción), pero son muchos más quienes informan que miran pornografía compulsivamente. Han adoptado la costumbre de mirar y actuar la pornografía como una manera de hacer frente al estrés, expresar frustración o sentimientos de impotencia, o resolver los sentimientos de depresión e inseguridad. Ellos quizá no saben por qué desean ver pornografía; pero saben que necesitan tenerla al alcance. Los hombres suelen conectar su compulsión de ver pornografía con un patrón ritual de conducta sexual. Al actuar experimentan el placer de la liberación, una dosis de placer que pueden controlar. Entonces, ¿de dónde proviene esta dosis de placer?

La costumbre de mirar pornografía con regularidad lleva a los hombres a ver a las mujeres como objetos sexuales. Conforme el hombre regularmente activa esta vía mental, se desencadena la excitación sexual. Conforme aumenta la excitación sexual, emerge el hábito de buscar la vía de expresión. El usuario asocia la pornografía con la vida interna y mental de la fantasía y los pensamientos lujuriosos para producir una caldera neuroquímico de tensión sexual.

Varias zonas del cerebro participan de manera crítica cuando el hombre actúa sexualmente. Los científicos llaman a una región el área tegmental ventral (ATV). Mirar pornografía causa un aumento en la actividad del ATV. El ATV produce la dopamina neuroquímica que se encuentra prácticamente en todas las drogas adictivas. El ATV, junto con otras regiones del cerebro, parecen ser los lugares responsables de las experiencias psicológicas del deseo y la euforia que son la base de la experiencia sexual. Como resultado de esta actuación sexual, el cuerpo libera reforzadores naturales del cerebro (la dopamina, las endorfinas, la norepinefrina, y la oxitocina) y la persona forma una huella del evento. Esta huella sirve para ligarlo al objeto que él asocia con la experiencia.

En unos estudios en que se ha examinado los efectos de mirar material pornográfico (sexualmente explícito) y los efectos de la excitación y la respuesta sexual, los investigadores han llegado a varias conclusiones. Una de ellas la han llamado neuronas espejo o de reflejo. Estas neuronas forman un circuito localizado en los lóbulos frontal y parietal (la región en la parte superior de la cabeza). Estas neuronas tienen que ver con el proceso de cómo imitar un comportamiento. Contienen un sistema motor que se relaciona con la planificación de un comportamiento. Considere este ejemplo: si usted ve a alguien que toma un martillo y clava un clavo, se activa la misma parte del cerebro que se utiliza para clavar con un martillo. Otras regiones del cerebro pueden mantener bajo control ese comportamiento, pero ahora se ha preparado un circuito neuronal para clavar un clavo. Los científicos originalmente llamaron a estas neuronas mono ve, mono hace (que fueron descubiertas en monos), y constituyen la manera en que neurológicamente aprendemos observando a otras personas.

Siempre que vemos un comportamiento, hay un eco silencioso, un espejo neurológico en nosotros mismos que lleva a cabo ese comportamiento que reside en el cerebro. Esto es maravilloso porque podemos aprender observando a otras personas, pero también puede tener efectos negativos, especialmente respecto a la pornografía.

Estas neuronas espejo están presentes cuando alguien mira pornografía porque indirectamente experimentan lo que ven, y aprenden de ello. Cuando los hombres ven en la pantalla la escena cargada de sexualidad, reflejan esto, lo cual provoca su propia excitación sexual y aprenden cómo responder. Este sistema de neuronas espejo/reflejo provoca la excitación que conduce a la tensión sexual y a la necesidad de un desfogue. La triste realidad es que cuando la persona actúa (a menudo mediante masturbación), esto conduce a consecuencias hormonales y neurológicas que Dios diseñó para unirlo al centro de su atención. En el plan de Dios este centro de su atención es la esposa, sin embargo para muchos hombres es una imagen en una pantalla. La pornografía esclaviza al espectador a una imagen en vez de unirlo a su esposa.

POSIBLES REMEDIOS
(Decimos posibles, porque estos no son efectivos si la persona no pone nada de su parte)

Cuando pienso en el proceso de recuperación de la adicción a la pornografía y el pecado sexual, vienen a mi mente los principios de la formación espiritual. Mi formación neuro-científica me da una perspectiva particular de esto. Creo que la formación espiritual es el mejor contexto para entender nuestro desarrollo social, psicológico, neurológico, y espiritual. Conforme entendemos cómo Dios nos hizo y cómo obra a través de nosotros, podemos apoyarnos de mejor manera en el espíritu divino de la compasión y el perdón.

Necesitamos compasión y perdón en abundancia al comienzo del proceso de recuperación y conforme Dios perdona y ayuda a las personas a superar esta adicción. La gente rara vez cambia los hábitos neurológicos de depravación de la noche a la mañana porque no se formaron de la noche a la mañana. A menudo Dios utiliza nuestra naturaleza humana para revelarse, y tenemos que ayudarnos unos a otros a comprender la manera única en que nos está santificando para que nos conformemos a la imagen de Cristo. El proceso de formación espiritual debe darse con acercamiento a la palabra de Dios constante, a los sacramentos, principalmente al de la confesión para confesar nuestros errores. Obras de caridad con todos los que le rodean, actos de sacrificio incluso, aquellas cosas que no se está acostumbrado a hacer, pero que se harán como ofrenda agradable a Dios. La misericordia y la gracia de Dios harán el resto si la persona se muestra humilde y dócil a la voluntad de Dios.

COSAS PRÁCTICAS PARA NO RECAER EN ESTE VICIO:

1.    Destruya todo lo que tenga de pornografía.
2.    Tome medidas radicales para reorientar su vida.
3.    Busque a un sacerdote que trabaje con usted como guía espiritual.
4.    Busque siempre estar acompañado y cuando esté solo pedir ayuda a Dios para no caer en la tentación.
5.    Comience una vida de lectura diaria de las Sagradas Escrituras.
6.    Aprenda a discernir y a combatir los ataques espirituales.
7.    Los vicios y las virtudes se fortalecen con la práctica, así que a trabajar en las virtudes.
8.    Rece siempre, pida la intercesión de la Virgen María y de san José su castísimo esposo.
9.    No diga mentiras en la confesión ni generalice los pecados.
10. No se dé por vencido después de una recaída.


CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ

Amado San José, acepta esta consagración de todo mi ser a ti, que tú siempre seas mi padre, mi custodio y mi guía en el camino de la salvación. Obtén para mi una gran pureza de corazón y una ferviente devoción a la vida interior. Concédeme que, siguiendo tu ejemplo, pueda dirigir todas mis acciones hacia la mayor gloria de Dios, en unión con el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María en unión contigo. Amén.




Hasta la próxima.







5 comentarios:

Josue Rengifo Weleske dijo...

Gracias por la informacion. No te rindas, y, a combatir se ha dicho

Anónimo dijo...

Bastante interesante la información, a mi me impotan ambos lados, tanto el espiritual como el científico, pero en este caso me estoy abocando más a rexolectar información científica ya que trato de mostrarle el otro lado de la pornografía a alguien que es importante para mi pero que por desgracia no es de tener mucha fe, mientras yo tenga bases científicas que mostrarle puede que logre hacerle ver que no ese no es un mundo tan bonito como el cree.En fin, agradesco de nuevo por la información ya que se me hizo muy interesante.

ALMANORIS91 dijo...

very interisting like all your topics...God bless father Modesto!

ALMANORIS91 dijo...

very interisting like all your topics...God bless father Modesto!

Antonio Jiménez dijo...

Bueno, la pornografia es algo serio!!! A eviitarla a todo costo....Bendiciones...