viernes, 5 de junio de 2015

Una misa con el coro espectáculo


Por P. Modesto Lule, MSP



No sé si te ha pasado que llegas a una casa de invitado y ves cosas que no te convencen. No hablo de los gustos en la estética de la estructura y cosas de esas, más bien me refiero a lo que en ocasiones te hace sentir incómodo y con deseos de hacer un cambio. Un ejemplo puede ser cuando
ves una mascota en una casa, es  inquieta y mueve por aquí, pasa por allá, tira cosas, muerden, (esto hablando de un perro), hacen sus necesidades y los dueños de la casa no hacen nada por condicionarlo o guardarlo para que no perturbe el ambiente. Ese tipo de escenas son en ciertos modos desesperantes y por dentro piensas en hacer varias cosas para ponerle fin a esa situación. Lo que me ha pasado recientemente no es en la misma línea pero tiene sus similitudes. Resulta que me invitaron a concelebrar en una misa. Para los que no entienden el término, concelebrar significa asociarse a la acción litúrgica del celebrante principal, esto es acompañar a otro sacerdote en una misa. Uno es el que preside y los sacerdotes que acompañan se les llama concelebrantes. Pues fui invitado y acepté con gusto. La misa comenzó muy bien con un coro que no era de esa parroquia. El párroco, es decir el sacerdote encargado de esa iglesia dijo que él tenía un coro y que no tardaba en llegar. La misa inició un poco después de lo señalado y los del coro llegaron ya cuando iniciaba la celebración. Se instalaron a un lado del coro invitado y que si había llegado con tiempo. Los del coro de la parroquia comenzaron a afinar sus instrumentos, platicaban entre ellos como si la Misa no les interesara. Vino el momento de las ofrendas y el coro de la parroquia ya se había instalado para poder cantar junto con el otro coro. El coro de la parroquia dirigía  un canto que nada tenía que ver con el momento del ofertorio. La voz principal del coro de la parroquia gritaba como si estuviera en la ópera. El párroco se acercó y me dijo que su coro cantaba prodigiosamente. El sacerdote que presidía no era el párroco, sino otro sacerdote invitado. Cuando llegó el momento de la consagración los del coro de la parroquia afinaron nuevamente guitarras y ensayaron un canto en un volumen muy bajo pero perceptible para todos. El párroco les miraba de reojo con tono de aprobación. El sacerdote que presidía los miraba en el tono contrario pero ellos proseguían. Fue un momento de impotencia en el cuál busqué no distraerme del momento medular de la celebración. Quería decirles algo a ese coro, pero al ver al sacerdote encargado y la aceptación a sus actos me detuve. Vino el momento de la comunión y cantaron algo que era propio para una noche en la playa ante una Luna llena, pero no para ese momento en el que recibimos a Jesús Eucaristía. Eran gritos, era presunción, era banalidad, era superficialidad, era descuido, era todo, menos liturgia.

He tenido esa sensación de impotencia, de tristeza y de cuestionamiento ante sacerdotes y coros espectáculos que hay en muchas parroquias, despreocupados totalmente de la liturgia. Nos hace falta más evangelización para poder despertar y poder realizar con mayor devoción “el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo”, (SACROSANCTUM CONCILIUM No. 7) es decir la liturgia.



Ya hemos hablado sobre los coros parroquiales y sobre la evangelización y preparación litúrgica. En esta dirección pueden escuchar el PODCAST  de la música que no se debe cantar en misa.

CLICK AQUÍ PARA VER VIDEO
  
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Hasta la próxima












5 comentarios:

cristi dijo...

Padre, yo estuve allí admirando a ese "coro". Que de coro no tenia NADA, solo era gritar y copiar un estilo españolado y que bueno que no los dejaron cantar el Santo, porque yo creo que allí si los callamos, porque llegan a aplaudir y el sacerdote también lo hace, que pena, que no esta el Padre Martín, saludos Padre, Dios le bendiga.

coto dijo...

La verdad creo que hay muchos tipos de coro, coros como dice usted espectáculos, coros que vegetan, coros que cantan solo con el corazón y nada más etc... algunos de los coros que he escuchado he encontrado muy buena técnica (envidiable) en el canto pero solo eso, en otros ni eso, la verdad creo que participar en un coro es un llamado, un apostolado y el que lo entiende asì se preocupa, se supera y hace de todos, un gran coro para Dios. Eso también pasa acá en Chile-Chillàn pero ahora se esta haciendo una pastoral de coro a nivel diocesano en que se nos está formando para unificarnos y llevarnos a servidores y no estrellas de la misa.

PD: No sè porque me cuesta tanto publicar mi comentario, debo ir de allá para acá, un buen trámite :(

Mayrita dijo...

Ala Iglesia que asisto antes tocaban con acordion y parese Un Baile norteno ,o aveses Como cumbias ! Si senti impotencia muchas veses ! Hoy dia ya es con piano ,pero el coro si tienen que tener Un respeto y cantar humildemente.

Mayrita dijo...

Ala Iglesia que asisto antes tocaban con acordion y parese Un Baile norteno ,o aveses Como cumbias ! Si senti impotencia muchas veses ! Hoy dia ya es con piano ,pero el coro si tienen que tener Un respeto y cantar humildemente.

Músico de Dios dijo...

Es triste, pero cierto. De hecho, cuando yo inicié mi apostolado musical, era una "loquita", pero mi Señor me fue corrigiendo, hasta que hoy día, hablo con propiedad, diciendo siempre: "Yo estuve en esos zapatos". Por ello, padre, este año me he propuesto a evangelizar acerca del tema, porque sé que gracias a la evangelización que he recibido, he corregido, sino seguiría siendo la "plástica" de antes. Revise, por favor mi face y ayúdeme, porque tengo muchas dudas aún y precisamente estoy atravesando por los combates del enemigo que busca frustrarme y desanimarme. El 11 de este mes, voy a iniciar el movimiento católico "Músicos de Dios", con miembros de los distintos coros del Municipio y con la esperanza de extenderlo fuera de él. Con mis vivencias, las investigaciones que hago, las experiencias de los otros compañeros, Dios y María Santísima por delante, sé que se logrará. Ha sido fuerte, padre, cómo me encantaría poder decirle lo que me está pasando para que me aconseje.