viernes, 29 de enero de 2016

No bautizar al ángel de la guarda



La Iglesia ha definido dogma de fe la existencia de los ángeles. Todos tenemos un ángel guardián. En la reforma litúrgica de la Iglesia de 1969 quedó establecido el día 29 de septiembre para recordar a los arcángeles San Miguel, San
Rafael y San Gabriel y el día 2 de Octubre como el día para memoria de los ángeles custodios. El Catecismo de la Iglesia Católica dice en su # 328: La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El # 336 dice: "Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida".

En la página de RELIGIÓN EN LIBERTAD sale esta nota que es interesante.

Siempre hay personas cristianas católicas que salen confundidas al no conocer bien la doctrina de la Iglesia y llegan a mezclar lo que en el mundo se llega a encontrar en cada esquina. Hablando de cosas esotéricas y relacionadas con la nueva era podemos encontrar un área llamada angelología que supuestamente se dedica a estudiar a los ángeles. Los promotores de esta pseudociencia dicen que debemos ponerle un nombre a nuestro ángel de la guarda para llamarlo como a un amigo que nunca se aparta de nosotros. Y es verdad, la doctrina de la Iglesia dice que existen los ángeles y que cada ser humano tiene uno que le ayuda. El Catecismo de la Iglesia Católica dice en su # 328: La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El # 336 dice: "Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida". Pero no dice nada de ponerle nombre o llamarlo de alguna forma.  En el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia publicado en 2002 por la Congregación para el Culto Divino, en lo que hace referencia a la veneración a los Santos Ángeles (capítulo VI), dice en el punto 217:

"También hay que rechazar el uso de dar a los Ángeles nombres particulares, excepto Miguel, Gabriel y Rafael, que aparecen en la Escritura".




La Iglesia nos presenta pues los parámetros de lo que podemos y lo que no podemos. Quizá esto suene muy legalista pero las reglas o leyes siempre sirven para no desviarse del camino o para evitar accidentes. La Iglesia que siempre es guiada por el Espíritu Santo nos advierte de estos riesgos en los que puede caer la persona que se deja llevar por sentimientos.

















2 comentarios:

Gonzalez Dotti dijo...

Es interesante esta opinión sobre no bautizar al ángel custodio. Es contrario a lo que San Josemaría Escrivá de Balaguer decía. Al nuestro ángel custodio hay que tratarlo como el amigo más íntimo y darle un nombre con el cuál lo identifiquemos lo hace todavía más amigo e íntimo. El tenía un nombre para su Custodio. Lo que si recuerdo que no recomendaba andar por ahí divulgando su nombre porque pertenecía a la intimidad de ambos. Yo desde que visitaba los centros del Opus Dei le di uno al mío pero solo a algunas personas se lo he divulgado como ejemplo. Me ha resultado muy bueno haberlo hecho aunque sé que su nombre verdadero solo Dios lo sabe.

Alfredo Avila dijo...

Waoo es interesante saber que no le podemos poner nombre al Angel de la Guarda..que Bendicion de Dios para nosotros.. gracias padre Lule por ensenarnos Dios le siga ilumonando..