martes, 13 de diciembre de 2016

30 años para plantar un bosque y salvar la fauna



No es una vida de un santo, pero creo que esta vida inspira para hacer algo por los demás. Inspira a ser pacientes, perseverantes y constantes. De santa Mónica se dice que duró 20 años rezando por la conversión de su hijo Agustín, que llegó a la santidad también. Les dejo pues esta historia de la vida real.


Jadav Payeng residente del estado indio de Assam se dedicó a  plantar, plantar y plantar árboles durante casi 30 años. Vive en una isla en medio del río Brahmaputra.

El lugar se encuentra en Jorhat, a unos 350 kilómetros de Guwahati. Todo comenzó a mediados de 1979, cuando las inundaciones anegaron los grandes bancos de arena de la zona.

Un día después de que las aguas se retiraron, el adolescente Payeng con 16 años, encontró el lugar salpicado de cientos de reptiles muertos.

Sin ningún tipo de protección poblada de árboles, el calor y las inundaciones fueron el resultado de esta terrible situación que hizo que murieran tantos animales. Desolado, el joven Payeng se sentó y lloró. Días después alertó al departamento forestal de la necesidad de tomar medidas. Les preguntó si podían plantar árboles allí. Los responsables del departamento forestal entre risas le hicieron saber que en esa zona nada volvería a crecer.

Dejando los estudios y su casa, comenzó a vivir en una cabaña en el banco de arena. Y comenzó el sembrado…Regó las plantas por la mañana y por la noche. Después de unos años, el banco de arena se transformó en un pequeño bosque de bambú. Fue entonces cuando decidió plantar árboles más grandes y adecuados. Recogió y plantó además de transportar con ellos miles de hormigas rojas de su pueblo. Hormigas que podían cambiar las propiedades del suelo.

En poco tiempo había una gran variedad de flora y fauna que irrumpieron en el banco de arena. Payeng comenzaba a ser feliz en su particular bosque.

Con el transcurso del tiempo, con su esfuerzo y aplicando los conocimientos heredados de sus antepasados, el bosque creció en expansión en el centro del banco de arena. “550 o 1360” hectáreas que continúan creciendo bajo la tutela y largo mimo de su creador.

En la actualidad, Jadav Payeng, conocido como “Muley”, es considerado un héroe por los miembros de su comunidad. Los lugareños llaman al lugar “Molai Kathoni“, el bosque de Molai, nombre de una de las mascotas de Payeng. La zona es el refugio de animales en peligro de extinción como el rinoceronte de un cuerno y el tigre real de Bengala. Elefantes, aves migratorias, ciervos y ganado han atraído a los depredadores. La naturaleza ha creado un ecosistema complejo en el bosque de Molai bajo la atenta mirada del “conservacionista capacitado”.

Curiosamente el Departamento Forestal del Estado indio, no tuvo conocimiento del denso bosque en el banco de arena hasta el 2008. Desde entonces están mostrando un interés en la conservación.

Muley por fin ha construido una pequeña casa en las cercanías de la reserva, aunque ávido amante de la naturaleza está pensando en ir a otros lugares del estado para iniciar una empresa similar.

¿Tú que haces por ayudar a los demás o a la naturaleza? ¿Sacrificas parte de tu vida para ayudar a otros?



Hasta la próxima.









1 comentario:

Luis Angel dijo...

Padre si nos gusta su programa de radio maria domingo y lunes.
Aquí en Puebla, siempre hacen algo muy nefasto que es cortar el programa para meter la transmisión de puebla, repiten el rosario de las 6 como a las 830.
Pero estamos muy al pendiente