jueves, 9 de marzo de 2017

Por qué no se come carne en tiempo de cuaresma


Compilación por Modesto Lule MSP



¿Por qué nos abstenemos de comer carne los viernes? ¿Lo dice la Biblia? 

Partimos el tema con un fuerte NO. 

¿Es antibíblico? TAMPOCO.

Antes de explicar debemos de decir que la iglesia en el derecho canónico dice en su número 1251: “Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo”.

La abstinencia se refiere a abstenerse o privarse de algo, en este caso a privarse de la carne de animales como la res, las aves y los cerdos. En referencia al ayuno se refiere a no comer.

Ayuno es NO  comer, y puede ser un ayuno parcial o total. El primero es no comer durante una parte del día y el otro es NO comer nada en todo el día, solamente se puede tomar agua, pero nada de los derivados del animal como leche, huevos u otros.

La Iglesia católica dicta que TODOS LOS VIERNES DEL AÑO y no solamente los de cuaresma debe guardarse la abstinencia de carne a menos que la conferencia episcopal, es decir los obispos del lugar dictaminen otra cosa.

San Pablo nos invita a someter nuestro cuerpo y por eso la abstinencia logra que mortifiquemos nuestros deseos para fortalecernos espiritualmente, 1 Corintios 9, 27: “Al contrario, castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado después de haber enseñado a otros”.

La Iglesia ha querido en aras de mantenernos en un mismo espíritu de penitencia en esta época, el considerar que ofrezcamos el sacrificio de no comer carne en memoria de la muerte del Señor. Quiere decir que lo importante de la abstinencia de carne, no es privarse de la carne en sí, si no rememorar la muerte del Señor, como señal de sacrificio. Ya desde el siglo IV se tenía esta práctica de la abstinencia de la carne de animales de sangre caliente, como la res, las aves y el puerco incluso por considerarlas más apetecibles que la de animales de sangre fría como el pescado y los mariscos. Obviamente no es un pecado comer carne el viernes, pero si un desinterés por la mortificación y la penitencia. La mortificación y la penitencia ayudan para fortalecer la voluntad y así negar lo que hace daño a nuestra alma espiritual y buscar lo que la ayuda. Si hay carne el viernes y otros días no y no la puedes guardar para otro día, pues cómela. Pero siempre será mejor buscar la manera de crecer en la fe y el amor a Dios uniéndonos en alguna forma al sacrificio de Cristo.


Recuerda que la abstinencia no es únicamente para con la carne, en cuaresma se puede omitir aquello que es muy grato al paladar y que no te causa enfermedad si lo dejas de consumir. En muchos casos sin duda ayudará para la salud como en su caso el cigarro, las harinas, los dulces y el alcohol, pero también muchas otras cosas más como video juegos, series de TV o películas, música o hasta las redes sociales. El abstenerse de cierta comida y bebida tiene un propósito espiritual. El desprendimiento de la actitud consumista de la civilización actual para equilibrar su vinculación con Dios. La persona adquiere autodominio cuando logra decirse NO a consumos que dispersan su atención sobre lo importante.

La Iglesia nunca dicta que se coma pescado o mariscos los viernes. La abstinencia de carne es, ante todo, un signo que nos regala la Iglesia, que nos recuerda que estamos en un momento de gracia, en la Cuaresma. Tener que renunciar a alguna cosa que nos gusta debería mostrarnos también en nuestra propia carne una pequeña parte del sufrimiento de aquellos que apenas tienen que comer y que son hermanos nuestros. La abstinencia es una flecha que señala más allá de sí misma. Si nos quedamos en simplemente cambiar el menú, apenas habremos hecho nada. La abstinencia, como todos los signos y prácticas de Cuaresma, señala hacia Cristo y hacia la Pascua.

Santo Tomás de Aquino da dos razones teológicas para la prohibición de la carne en Cuaresma:

 “El ayuno fue instituido por la Iglesia con el fin de poner freno a las concupiscencias de la carne, que considera a los placeres del tacto relacionados con la comida y el sexo. 

Por tanto, la Iglesia prohibió a los que ayunan los alimentos que dan más placer al paladar, y además son un  gran incentivo para la lujuria”.

“Tales son la carne de los animales que toman su descanso en la tierra, y los que respiran el aire y sus productos, como la leche de los que van por la tierra, y los huevos de las aves.

Porque desde que tales animales son más como el hombre en el cuerpo, ofrecen mayor placer como alimento, y un mayor alimento para el cuerpo humano, por lo que a partir de su consumo resulta un mayor excedente disponible para la materia seminal, la cual, cuando es abundante se convierte en un gran incentivo a la lujuria.
De ahí que la Iglesia ha ordenado a los que ayunan abstenerse especialmente de estos alimentos”.

¿Daría lo mismo ordenar la abstinencia un martes? ¿Qué representa el viernes en la liturgia de la Iglesia?

Jesucristo murió un viernes, y es algo que nos expresa la Biblia (Mc 15, 42). La muerte de Cristo aunque mostró su victoria sobre el mal y la derrota del diablo, para nosotros los cristianos, nos llena de tristeza por todos los padecimientos que sufrió el Señor. Por eso, la Iglesia toma este día como un recordar la muerte de Cristo, adentrarnos en este acontecimiento y hacerlo propio.



Hasta la próxima.







1 comentario:

LUZ MARINA PARRA LOPEZ dijo...

Tengo el libro y revisando los artículos no veo nada que contradice y en ninguna página me coincide con los comentarios en contra de la devoción me parece que hay que revisar con lupa cada libro y revisar si hay adulteraciones