miércoles, 14 de marzo de 2018

Las 5 características para los misioneros



Por Modesto Lule MSP

Cuando entre a la formación para ser misionero me dijeron que la vida era exigente, sacrificada y de muchos retos. Me dijeron que necesitaba varias características injertadas en mi vida si realmente quería ser misionero. Jesucristo cuando puso sus requisitos para ser cristiano dijo esto: “Si alguno
quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame”. Mateo 16, 24. También dijo: “No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero, ni ropa de repuesto”. No se puede ser cristiano sin ser misionero, eso está implícito. Pero aquí en la comunidad me dijeron que el misionero necesita de 5 características más para poder enfrentarse a los retos de la misión.

Aquí las características del misionero:
1)    Rodillas de elefante: Para orar en todo momento y mucho. Un misionero que no ora se debilita y por eso de permanecer mucho tiempo de rodillas orando.

2)    Pata de perro: Para caminar mucho, porque se tiene que salir al encuentro del que no está participando de Misa y para llevarle hasta su casa o trabajo la palabra de Dios que anima el alma. (pata de perro es una expresión para decir que se anda en la calle caminando mucho)

3)    Lomo de burro: Para trabajar. San Pablo decía: Cuando estuvimos con ustedes, les dimos esta regla: “El que no quiera trabajar, que tampoco coma”. 2 Tesalonicenses 3, 10. El trabajo dignifica y santifica y al mismo tiempo nos ayuda para llevarnos algo de comida al estómago.

4)    Legua de perico: Para poder compartir las maravillas de Dios. Un predicador tiene que hablar y compartir el la experiencia de Dios a tiempo y a destiempo. Pero por supuesto que tiene que haber congruencia en la predicación.

5)    Panza de cochino: Para comer de todo lo que nos dan en las misiones y no enfermarse.



Desde el año 1998 son misionero y me esfuerzo todos los días por buscar conocer la voluntad de Dios y cumplirla. Me he equivocado pero la misericordia de Dios y su gracia siempre me rescatan. Anunciar a Cristo y esforzarse a vivir su Palabra es la experiencia que concede más dicha y felicidad. Si tú ya eres misionero, sigue caminando cerca de Dios para que puedas iluminar la vida de muchas personas que caminan en la oscuridad. Ciertamente no alumbramos con luz propia, es con la luz de Cristo que dejamos entrar a nuestros corazones.

San Pablo en sus cartas nos revela lo extrema que es la vida misionera en un mundo donde llama más la atención la vida de pecado que la vida de santidad. Jesucristo es el misionero del Padre, él mismo nos dice que lo que da a conocer y hace no lo hace por cuenta propia, lo hace porque así se lo ha dicho que lo haga y diga Dios Padre. Y Jesús antes de su Ascensión a los cielos nos manda que vayamos a todo el mundo a anunciar la Buena Nueva y hagamos que los demás sean sus seguidores. La vida misionera es una vida extrema, esfuérzate a vivirla hoy.


Hasta la próxima






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